Un legado que endulza generaciones
Don Alberto Isho pasó más de cinco décadas recorriendo las calles de Ahuachapán con su carretón de madera, regalando frescura y alegría a cada familia del pueblo. Su campana era sinónimo de tarde feliz.
En 2020, su nieta Julissa decidió que ese legado no podía perderse. Con 21 años, amor por la tradición y un espíritu emprendedor, transformó la receta familiar en Isho's Factory: un espacio donde el sorbete artesanal se convierte en experiencia.
"Venimos de orígenes indígenas, por eso nuestro nombre refleja nuestras raíces como salvadoreños." — Julissa Isho, Fundadora